
Tus ojos eran mi mundo
Y cada parpadeo
Un instante de incertidumbre
Un rezo para que despertaras
Y pudiera seguir contemplando
Más allá de tu pupila
Tu mente en blanco
se me perdió la flor más puta de mi rincón



Solos en la luna, jugando a despedazar versos inconexos.
Mirándonos a los ojos.
Hablando sinceramente de lo que pensábamos creer algun día,
Escuchando atentamenteel gemir de los mares,
siendo nosotros mismos,
sin disfraces ni antifaces que nos aten en falsos cuerpos
entre desquiciados sentimientos de normalidad.
Ni mentiras que nos oprimen y nos obliguen a decir que nos queremos.
Simplemente saber que nos amamos,
sin más palabras ni más gestos.
Saber que me regalas un pedacito de tu corazón
es suficiente para mí.
No necesito que me quieras
con que sonrias tengo bastante
"golFa"